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miércoles, 23 de marzo de 2011

El movimiento alterado...

Hace apenas unos meses, se debatía entre los políticos, servidores públicos y la población en general la existencia de los narcocorridos, que tienen años escuchándose. Que si eran nocivos para la sociedad, que si eran pagados por los mismos narcos de los cuales se cantaba, en fin, hasta que si eran una apología del delito. Pero ahora, nace, al menos tengo poco tiempo escuchándolos, el llamado “movimiento alterado”. Eso es a lo que yo llamo una verdadera apología del delito. Mientras que antes se cantaban cosas como esta

Dicen que venían del sur / en un carro colorado / traían cien kilos de coca / iban con rumbo a Chicago / así lo dijo el soplón / que los había denunciado

ahora se cantan cosas como estas

Con cuerno de chivo y bazooka en la nuca / Volando cabezas a quien se atraviesa / Somos sanguinarios, locos bien ondeados / Nos gusta matar

No soy puritano, pero, si antes hicieron un gran argüende sobre letras que significaban mínimos relatos de violencia y solamente evidenciaban lo que se veía en las noticias y se leía en los periódicos, no entiendo por qué ahora, se permite que a los jóvenes se les llene de información mediante un medio tan adecuado para que pueda llegar a todos los rincones del país como lo es la música y de esta manera, a causa del deficiente nivel educativo, se pueda embriagar a los chavos con dichas canciones. Los mejores jueces somos cada uno de nosotros. Si seguimos apoyando este tipo de “movimientos” musicales, u optamos por mejorar lo que escuchamos, para luego no quejarnos que la violencia está imparable.

lunes, 23 de agosto de 2010

Mucho trabajo y poco tiempo para retomar el rumbo correcto...

Las bases que se deben de afianzar de una vez y para siempre es, que la educación debe de estar encima de cualquier otra premisa. Y esta se da primordialmente en casa, no en las escuelas ni en los lugares de culto, no. Si los padres son honestos, responsables, trabajadores, cívicos, respetuosos, y muchos etcéteras más, e inculcan en sus hijos dichos valores, el día de mañana no tendremos más violencia.

Los gobiernos deben de contribuir con escuelas de calidad que permitan a estas futuras generaciones tener acceso a más y mejores oportunidades, que les den las herramientas para poder desarrollarse. De nada sirven los apagafuegos sexenales en educación, si cuando llegue otro gobernante, del partido que sea, no se le dará continuidad a un proceso que arrancó seis años antes y que ni siquiera han podido mediar la problemática que se trazó. Los políticos, de todos los colores, deben de sentarse a diseñar una estrategia conjunta en cuestión educativa [y me refiero a las escuelas], con un sentido de responsabilidad, que pueda sacar al país del rezago que tiene en la materia, que sea a largo plazo y sobre todo que se respete en tiempos y formas, que las modificaciones que se hagan sobre esto sean para mejorar y que no sea replanteado cada seis años. Ya basta de estupideces que si es o no el presidente legítimo, ya basta de vociferar en contra de las instituciones, ya basta de ser los mecías de los desprotegidos y sean incluyentes. Esto se trata del futuro del país. Y no soy de ningún partido, ni apoyo incondicionalmente a un presidente limitado en sus estrategias, sólo quiero que todos nos pongamos a dialogar [y que este sea el comienzo de acciones], que se llegue a un consenso, que podamos entre todos sacar del desastre a este país, que orgullosos o no, es en dónde vivimos, y que si no hacemos algo ahora, las futuras generaciones, nada agradecerán de sus ancestros.

El ahora es un desastre. Que no es nuestra culpa, estoy de acuerdo, pero sí somos culpables de muchas de las realidades actuales, de la corrupción, de la contaminación y de muchos males más que actualmente nos aquejan. Seremos culpables de un futuro desastroso que verán [si es que lo llegan a ver], nuestros hijos, nietos, bisnietos, tataranietos, choznos. Pensemos sólo un poco y pongamos en la balanza estas y muchas otras cuestiones que vemos a diario.

Señores políticos, se que para ustedes el término político(a) [para las mujeres, no digan que soy machista], es el de una persona que cobra, discute, no propone y se dedica a criticar a sus adversarios y que en sus ratos libres y si le quedan ganas trata de hacer algo por sus representados [cuando es autoridad]. Y si estoy equivocado, eso es lo que demuestran.

Señores periodistas, entiendo que su trabajo es informar, y claro, señalar las cosas que se hacen mal. Pero creo que es el momento de ser éticos e informar, no de filtrar información para su beneficio. Además, creo que por deber moral, y en su trinchera [al tener acceso y experiencia de muchas cuestiones que nos aquejan], es hora de proponer.

Todos tenemos mucho trabajo que hacer. Todos tenemos la responsabilidad de sacar adelante a este país, y los que hemos dicho o pensado que este es un mal que es responsabilidad de gobiernos anteriores, lamentablemente debemos de entender que es un padecimiento actual, y que si seguimos anclados en el pasado, en buscar culpables [que muchos ya están muertos para beneficio de todos], poco se hará.

Se cumplirán 200 años del inicio de una independencia y 100 años de una revolución. Festejemos estos dos acontecimientos, actuando. Es hora de una revolución intelectual. Entendamos que este país necesita de su gente.

Es hora de actuar.

domingo, 13 de junio de 2010

La realidad llegó...

Las cosas no pueden ser peor en cuestiones de seguridad, cuando la tienes de frente. Cuando las noticias que leía en los diferentes periódicos en Internet, me parecía irritante saber que las autoridades responsables de proporcionar la seguridad, se dormían cada noche, pintando un muerto más a su currículum; sentía un temor ajeno, que me permitía darme la posibilidad de tener la tener la esperanza de que aquí, todo estaría bien y seguiría igual de tranquilo. Cuan equivocado estaba.

 

Desde siempre ha habido muertos de bala, muertos que son el resultado de venganzas entre terratenientes o de pleitos de pandillas. Pero cuando comenzaron a aparecer cuerpos desmembrados, con las cabezas quién saber dónde, mi temor ajeno, lejano, se acercaba al umbral de la realidad que, al día de hoy, ya es la que vive Colima.

 

Cuando la semana pasada una balacera aturdió la madrugada del "tranquilo" Colima. Una de esas balaceras que eran ajenas, ocurría mientras el día de los colimenses apenas era un augurio, y que dejó perplejo a más de uno al amanecer y darse cuenta de que su tierra ya no es ese tranquilo lugar. A ese acontecimiento, siguieron más, y ahora, las cosas son diferentes. El fin de semana, ya no fue el tema de moda el mundial de futbol, no. El tema de moda ahora, es, la inseguridad que se ha apoderado de un Estado, en dónde hasta hace algunos meses, su gente podía disfrutar, sin la incertidumbre de poder estar en un fuego cruzado.

 

PD: las familias aún tenemos la esperanza de que sea una oleada de violencia... como todos los Estados de este país...