viernes, 11 de septiembre de 2015
¡Ay chikungunya!... ya me volviste a dar. (Sospechosismo mexicano)
jueves, 11 de septiembre de 2014
Buscando la palabra correcta...
De repente, me topé con ellas. Me miraron retadoras, cínicas. Dieron media vuelta y se alejaron nuevamente. Pero ahora las entendí, entendí su mirada, su plan. No las seguí.
Desde ese momento las espero gustoso, sin ansias, sin desesperación. Ellas vienen a mi con el primer sentimiento de necesitarlas, no antes, pero nunca después. Las palabras correctas siempre llegan, cuando menos las esperas, pero más se necesitan.
martes, 10 de septiembre de 2013
Octavo acto... La pérdida
– Hola Becky, ¿cómo te sientes? Vaya susto que nos diste.
– ¿Dónde me encuentro? ¿Qué sucedió? – preguntaba la chica desorientada.
El sabor amargo en su boca le molestó al momento.
– Vaya susto que nos diste mujer, todas en la oficina estábamos muy preocupadas por ti. Lo bueno que el doctor Buenrostro estuvo aquí para cuidarte.
– ¿Qué me sucedió?
Nadie contestó. Para ese momento pudo darse cuenta de que al menos unas diez personas rodeaban su cama y llenaban la pequeña habitación en la que se encontraban. Pero a pesar de que todos se miraron, nadie pudo responder la pregunta.
Una voz ronca pidió a todos salir del cuarto. Necesitaba hablar a solas con la paciente.
El médico arrastró una silla hasta el borde de la cama y se sentó. Miró fijamente a Rebeca y comenzó a hablar.
– Llegó hace dos días a este hospital inconsciente. Se reportó un gran sangrado y sus compañeras reportaron a los paramédicos fuertes dolores abdominales antes de su desmayo y se le practicó una ecogra...
– Al grano doctor, no tengo tiempo para tantos rodeos – recriminó la muchacha.
– Ok. Lo siento Rebeca, a pesar de los esfuerzos, no pudimos salvar al bebé.
martes, 20 de agosto de 2013
Quinto acto... La independencia
Criada en una familia totalmente desmembrada por la pobreza, su belleza le abrió puertas que a pocas se les abrían. Y ahí fue donde comenzó el problema con su padrastro. Él nunca creyó otra cosa que no fuera una puta para que la ayudaran a terminar la secundaria nocturna y pagarle la escuela técnica.
Un día, después de humillarla frente a sus hermanos y mamá al “desenmascarar” un falso romance con don Lupe el tendero, no soportó más y decidió que era el momento preciso de irse de ahí. Nunca hubo apoyo para que se superara, que importaba si no había apoyo para que se independizara. Y esa misma tarde, se fue para siempre de esa casa a la cual tenía muchos años de no considerar un hogar.
Después de ir y volver por casas de amigas, logró conseguir un trabajo con el cual podía rentar un cuarto en el que con trabajos cabían una cama y una silla. Todo lo demás podía ser un lujo, así que sólo se dio el de tener un espejo de cuerpo completo y que a la postre le sería de mucha utilidad. Antes de terminar ese año, ya estaba graduada como técnica en secretariado empresarial.
El calvario que sufrió en su casa le parecería un día de campo con lo que le esperaba. El mundo empresarial es mal visto para quien no termina la universidad y sobre todo si es mujer.
lunes, 28 de febrero de 2011
¿Plata o plomo? ... ¿una difícil decisión?
Me he puesto a divagar acerca de la seguridad en el país, a nivel general, y para nada me ha gustado lo que llega a mi mente.
Las policías a nivel nacional están completamente infiltradas, al igual que el ejército y la marina por el crimen organizado. Los agentes del orden así como los elementos castrenses que se niegan a colaborar con la delincuencia, son orillados a decidir entre el ya famoso "plata o plomo".
Entonces, fue de ahí que vino la reflexión, la cual fue cuando abordé el transporte público y vi a dos chamacos, de preparatoria que, al ver una patrulla que pasaba junto al camión, comentaron, "no, yo que esos pendejos me volvería narco, son más chingones y ganan más". La educación deficiente que tienen en sus casas, aunada con el pésimo modelo educativo, no es lo que me sorprendió, sino que el hecho que, en un contexto lógico, tienen razón. Para este tipo de agentes en otros estados, les ha sido más redituable y sobre todo conveniente, unirse al crimen, porque prefieren seguir viviendo, y claro, ganar más que los deficientes sueldos que perciben cada quincena.
Pero veo muy complicado, más no imposible, poder palear este mal. Uno, el tejido social [y como ejemplo están ese par de tarados que me topé en el camión] está desgarrado, porque cuando un estudiante de bachillerato da por hecho que es mejor, por cualquier punto que se le vea, el ser narco al ser un representante de la ley que la haga cumplirse, es un indicador de cómo se ve a la sociedad en general. Y dos, las autoridades responsables de todos estos policías y militares no llevan a cabo acciones que en verdad merme el negocio, ya sea por complicidad o por incompetencia.
¿Qué pasará cuando la mayoría de los policías, soldados, marinos, se pasen al lado del crimen? ¿Cuál será la estrategia desde las más altas esferas del gobierno, tomando en cuenta que no estén corrompidas? ¿Qué nos espera a los que todavía creemos en la correcta impartición de justicia? ¿Qué será de México cuando ya no tengamos quién le haga frente al crimen?
¿No crees que es hora de ponernos a pensar en eso? ¿No crees que ya estamos en el punto de preocuparnos por lo que sucede a nuestro alrededor?
Muchas preguntas... ¿en dónde encontramos las respuestas?
jueves, 10 de febrero de 2011
Fragmento
"Te mueres cuando ya no tienes por qué vivir y yo ya no tengo por qué vivir..."
Francisco Martín Moreno, México acribillado, pag. 314.
viernes, 28 de enero de 2011
Comenzó hace un par de semanas...
"El dolor es inevitable, mientras que el sufrimiento es opcional" ….
He tratado no sufrir… ¡¡¡pero ah como duele!!!